Sólo caminaba, nada más. Y miraba, de reojo, pero miraba la gente que se me cruzaba y que seguían la dirección contraria. ¿Cómo iba a saber entonces qué pensaban? Nunca lo supe.Quizá sí, quizá me miraban a mí porque lloraba, porque venía corriendo desde el final de aquel pasillo y no miraba hacia dónde iba, porque me perdía, porque mi cuerpo se había perdido y mi cabeza dejó de razonar meses atrás.
Paré, miré alrededor y no encontré ningún sitio a donde ir. Me senté y esperé… por miedo a equivocarme, por miedo a perderlo todo, a perder lo poco que quedaba.
Una explosión que mandó todo a la mierda me hizo recordar que no estaba allí para recoger los restos de nada ni de nadie, que sólo quedaba salvar la vida, la mía… Alguien debía salvarse.
Comprendo que todo cambia.
Sé que las cosas no se hacen solas y en un segundo.
Pienso que lo que existe lo hace por una razón.
Aprendí que cada error es un aprendizaje.
Confío en que una mano pueda elevar el alma hasta lo más alto.
Siento que un beso puede servir para despedir a alguien para siempre.
Reniego de las líneas que dicen aquello que jamás me perturba.
Tranquilizo las aguas antes de meter un pie.
Cuento las farolas que se apagan al bajar la calle.
Piso las líneas blancas siempre que me acuerdo.
Digo lo que siento cuando lo siento, y no siempre es así.
No te conozco.
No me conoces.
Hoy respiré el aire que quería.
Hoy me agarré a la fuerza que guardaba.
Hoy me puse en pie y olvidé qué me trajo hasta aquí.
Hoy caminé en la dirección que me dio la gana.
Hoy dejé al miedo sentado en el suelo.
Hoy le pateé el culo del destino.
Hoy, es hoy. Mañana, mañana será.
1 comentario:
Te leo...siempre te leo.
Tkm!
Musus!!!
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