Tantos kilometros en bicicleta solo pudieron ser un absurdo tramite a la hora de terminar la ruta... que magistralmente coronaron los patos salvajes y esa suerte de golondrinas que se contoneaban como encantando el aire que se iba cortando conforme sus pequeñas alas se agitaban una y otra vez como una seguidilla de milagros.
Cuando mis ojos vieron ese panorama increible, mis manos soltaron de golpe el manubrio de la bicicleta roja que se esfuerza por llevarme a todos los lugares que quiero ir -y es que ultimamente quiero ir a tantos lados... me he convertido en un mounstro deborador de paisajes y momentos... y me veo disfruntando de lo que la vida me da.... en este ahora- mientras la bici caía al monton de material (cobre sulfatado) que habia por toneladas a mi alrededor, mis narices se abrian y respiraba a manotones ese aire puro que venia de los sifones que hay "poray" cerca...
Y mire a Juan y le dije que era el mejor regalo que me habian hecho en meses... que queria gritar de felicidad.... Mientras le decia eso, mi corazon estaba agitandose tan fuerte... que podia sentirlo en mi cabeza.... me sentia viva.... me comia el aire... gritaba uuuuuuuuuuuuuuuuuuuhuuuuuu! con los brazos abiertos... apuntaba a los patos... alucinando con sus piruetas mimosas haciendo esbozo de su increible sincronía y perfección....
El me miraba con asombro y me comentaba algunas cosas de su día... que yo casi no oia.. de festival del latido que llevaba por dentro....
Quiero una golondrina... pequeña... suave... que se agite en mi oido... y me invite a esa libertad maravillosa de abrir los brazos y dejarse llevar....
Debo aprender a ser lo que quiero ser.... ese es el desafio
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